Crítica de la película “Quiero ser como Beckham”
Es la historia de una chica llamada Jess, de 18 años, que
quiere seguir el ejemplo de su ídolo Beckham aunque sus padres le digan lo
contrario. Para Jess, eso significa dar patadas al balón con sus amigos en el
parque, hasta que conoce a Jules, una chica que le invita a unirse al equipo de
fútbol femenino local. Todas las chicas tienen la misma edad y comparten un
mismo sueño, también viajan por distintas ciudades para jugar.
Los padres de Jess quieren que ella estudie derecho y
aprenda a cocinar. No entienden porque no puede parecerse a su hermana mayor
Pinky, que está prometida.
Jules sueña con jugar en el equipo de fútbol femenino de los
Estados Unidos, pero su madre quiere que sea más femenina.
Jules y Jess se sienten atraídas por el mismo hombre, su
entrenador de fútbol Joe, por el que terminan enfadadas.
Finalmente, se hacen jugadoras profesionales y Jess conoce a
su ídolo, David Beckham.
Personalmente, creo que es una película muy interesante que dice,
desde mi punto de vista, que aunque una cosa cueste debes luchar por ella, y
finalmente la conseguirás, y que las cosas no siempre salen como uno quiere.



